Enseñar a tu hijo desde edades tempranas a colaborar con las tareas del hogar, hará que crezca con la idea de que es parte de la rutina diaria normal.

Las tareas no deben agobiarlo y se debe tener en cuenta su edad.  Cuando los niños son pequeños, ayudar a papá y mamá es divertido y los hace sentirse importantes; mas aún si alabamos sus acciones y les agradecemos por ayudar.

En muchos casos, son los adultos los responsables de que muchos de sus hijos no quieran ayudar en casa, ya que son quienes hacen las labores por ellos y a medida que van creciendo, les exigen que cumplan con ciertas obligaciones domésticas que no están acostumbrados a hacer y es precisamente ahí, cuando empiezan las batallas por conseguir alguna colaboración.

A los 3 años los niños pueden empezar con tareas sencillas. A continuación damos ejemplos de algunas labores con las que podría empezar, como son:

  • Poner la ropa sucia en el cesto.
  • Ordenar sus juguetes después de jugar.
  • Ayudar a poner la mesa.

Posteriormente puede:

  • Llevar su plato al fregadero después de comer.
  • Secar los platos y/o guardarlos.
  • Hacer la cama antes de irse a la escuela.
  • Barrer o aspirar las alfombras.
  • Lavar la vajilla.

Si en algún momento al niño se le olvida y no cumple con la tarea asignada, no es recomendable que alguien más lo haga por él, porque de ser así, no aprenderá que es su responsabilidad.

Por tanto, el realizar las tareas domésticas ayuda al niño a tener sentido de la responsabilidad y le ayuda a desarrollar su autoestima y autonomía. Por otra parte aligera el trabajo de los padres en casa.